6

Mi pesadilla como cliente con las fusionadas @Vodafone_Es y Ono_ono en 13 sencillos pasos

He decidido aprovechar el espacio que me brinda mi blog para dar rienda suelta a la mala uva que acumulo desde el pasado sábado contra las recién fusinadas Ono y Vodafone.

El sábado pasado, hace una semana, sobre la hora de la comida, me quedo sin red en el móvil -a Tony le pasa un para de horas antes-, lo que significa NO PODER RECIBIR NI HACER LLAMADAS. Sólo tenemos acceso a internet si pillamos wifi.

Ahora os voy a relatar punto por punto lo que ha pasado en la última semana.

1.- Vamos a una tienda Vodafone a intentar solucionar el problema. Se han fusionado ¿no? Pues nos podrán solucionar el problema. Pues no. Para que nos puedan hacer un duplicado de la tarjeta es necesario que llamemos a Ono y ellos abran una incidencia. Pero, si no puedo llamar ¿cómo llamo?

2.- Tony va a casa de sus padres y llama a Ono que abre incidencia.

3.- Volvemos a la tienda de Vodafone. No consta la incidencia. No se puede hacer el duplicado de las tarjetas.

4.- Volvemos a casa de los padres de Tony y llamamos de nuevo. Nos abren dos incidencias.

5.- Volvemos a la tienda Vodafone. No constan incidencias. No se puede hacer el duplicado de la tarjeta.

6.- Volvemos a casa de los padres de Tony y volvemos a llamar POR TERCERA VEZ A ONO. Nos dicen que nos mandan por mensajería las tarjetas. Suena a rápido ¿verdad?

7.- Pasa el lunes, el martes, el miércoles tic tac tic tac… El jueves llegan las tarjetas. Hasta ese día totalmente incomunicados. Si hay una urgencia pues te aguantas que hace 20 años la gente no tenía móvil y no pasaba nada ¿no? Pues eso.

8.- Jueves. Biennnn tenemos las tarjetas. Oh vaya. Tienen que activarlas. Oh vaya. La de Tony viene sin troquelar y habrá que ir, OTRA VEZ, a una tienda Vodafone para que la troquelen.

9.- Viernes. Nos llega un mail en el que nos comunican que ya nos han llegado las tarjetas y que nos mandarán un nuevo mail para decirnos cuándo estaràn activas.

10.- Sábado. Vamos a una tienda Vodafone a troquelar la tarjeta. No tienen troqueladora. Que vayamos a un Phone House. Nos cobran 5 euros que no estamos dispuestos a pagar.

11.- Vamos a otra tienda Vodafone. Tampoco tiene troqueladora. Nos ofrecen hacer una copia de la tarjeta. Vaya, no está activada…

12.- Llamamos a Ono para preguntar que cuándo nos van a activar las tarjetas. Respuesta: “No nos consta que las hayáis recibido”. ¿Perdona? Volver a leer el punto 9.

13.- Abre indicencia. Que ya nos avisarán cuándo estén activas. ¿Cuándo será eso? Ni idea. Igual el lunes… De hecho, ahora parece que ni siquiera sirven las tarjetas que nos han mandado -de Ono- y nos tienen que mandar unas nuevas. ¿PERDONA? ¿DÓNDE ESTÁ LA CÁMARA OCULTA?

CONCLUSIÓN: DIEZ DÍAS SIN MÓVIL Y SUMANDO. LA PRÓXIMA LLAMADA ES PARA DARME DE BAJA

Por ahora no he percibido ni una sola ventaja de vuestra fusión. Todo lo contrario. Nada de sinergias, descontrol y cachondeo total hacia el cliente.

No entiendo por qué Ono-Vodafone, ante la previsión de que algo así podía suceder a algunos clientes les mandó hace semanas el duplicado de la tarjeta. No sé por qué a esos clientes se les envió ya la tarjeta Vodafone y la nuestra sigue siendo ono -hasta los operadores se sorprenden de ello y de que las tarjetas no estén troqueladas-. Será que las tenían en stock. ¿Funcionarán realmente? Permitidme que lo dude.

Por cierto, ya os habéis cobrado la última factura. Sí en la que os pago por adelantado el mes. Sí aquella en la que ya me habéis cobrado por un servicio que no me habéis prestado. Que para eso sois muy listos. Te lo cobro por adelantado y ya te lo devolveré en la siguiente factura. Si no se me olvida claro. Pero eso ya es otra historia.

También se me olvidaba que el operador de Ono, para tenernos conentos nos ofrecía una megaoferta, aunque se le olvidaba deecirnos que tiene permanencia. Fail. No nos la has colado.

Animo desde aquí a Vodafone a que se defienda todo lo que quiera. Pero así son las cosas y así se las hemos contado.

PD. Mis hijos podrían haber tenido una emergencia en el cole, o mi marido o yo… sin contar que mi móvil también es mi herramienta de trabajo.

Que conste tambièn que hasta el sábado no había tenido ni un solo problema con Ono…

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

6 Comments

  1. Lo de las compañias de teléfono, luz, gas, electricidad….todas en general son una tomadura de pelo. Nos piden paciencia para solucionar problemas, una pena que no podamos hacerles lo mismo para que cobren las facturas. Animo reina

  2. Estoy en la misma situación que tu, estoy ya desesperadita yo sigo sin linea ……pero si no lo arreglo mañana hago la potabilidad a otra compañía y santas pascuas…..llevo 10 días y sin soluciones
    …vamos leyendo tu historia como verme reflejada en un espejo y hasta ahora estaba muy contenta

  3. Llevo ya 2 meses, no funciona además de en la tienda, ni en casa de mi hermano, ni en casa de mi abuela. Estamos todos desesperados y la única solución que se les ocurre, es que reinicies el router. ¿Nos van a devolver el dinero de todos estos problemas? perder llamadas, no poder usar internet ni teléfono para contactar proveedores, perder el gps en mitad de un viaje porque se te va el internet. Micro cortes, problemas de latencia ¿quién paga todo esto? incidencia tras incidencia… si pagas un mes con 1 día de retraso, tienes que pagar un recargo, pero ¿ellos te devuelven todo esto? las horas que pasas pegada al teléfono intentando que te atiendan en averías… “el tiempo de espera estimado es superior a 10 minutos, por favor, manténgase a la espera”
    Estoy hasta los….

    • Mucha suerte. Es una auténtica odisea intentar ‘hablar’ o ‘negociar’ con las compañías de teléfono. No tener a nadie físicamente con quien hablar. Es frustrante. Mucho ánimo

  4. Lo de Vodafone no tiene nombre
    Estpy pasandp un calvario. Lps agentes ni están preparados ni tienen vergüenza
    Tantas veves llame, tantas respuestas distintas me dan. Me ha atendidp hasya un agente ebrio llamadp Ricardo. Me cielgan cada vez que les da la gana. Es imposible hablar con un tesponsable. Pprtabilidad y punto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *