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El 6 de mayo, cita con la vida sana #VidaSanaEXPERIENCE

vidasana

Tengo tantas cosas que contaros que no me da tiempo ni a escribirlas en el blog. Así que vayamos por partes y a lo largo de estos días os voy poniendo poco a poco al día de toda mi agenda que, a raíz de la publicación del libro #confesionesdeunarunner, se ha llenado de unos cuantos eventos.

El primero del que os voy a hablar es la  la jornada Vida Sana Experience (#VidaSanaEXPERIENCE), que organiza Axa Seguros y que tendrá lugar el próximo 6 de mayo a partir de las 16:30 horas en el auditorio de la compañía (Camino Fuente de la Mora, 1, Madrid). Asistir es TOTALMENTE GRATUITO aunque es necesario inscribirse aquí porque el aforo es limitado. Habrá talleres y ponencias en los que, si veis el programa, habrá expertos en nutrición, tecnología, medicina o deporte.

He tenido el honor de que me hayan invitado a participar para contar mi experiencia como runner popular y sería genial poder veros a todos allí -no pido poco ni ná, ¿verdad? Habrá talleres de batidos verdes, estiramientos matutinos para activar el cuerpo, hasta un maratón por relevos en cinta.

En este enlace también te puedes descargar el PDF con el programa completo de las jornadas.

Si no puedes ir se podrá seguir el evento en streaming.

Yo ya he reservado el 6 de mayo en mi agenda.

¿Te apuntas?

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

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