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#ponuncrossentuvida

Hoy ha sido un día inolvidable. Hoy he corrido mi primer cross. El Cross del Canguro, en la Casa de Campo y os puedo asegurar que la experiencia que he vivido hoy como corredora popular es 100% recomendable. De hecho, nada más terminar la prueba me he preguntado por qué, hasta ahora, nunca he corrido un cross.

El ambiente ha sido fabuloso. Nada de aglomeraciones, ni masificaciones. Una organización muy sencilla pero eficiente. Y el entorno, inmejorable. Los 6 km del recorrido de mi categoría -absoluta- se desarrollaba entre los pinares de la Casa de Campo. Nada de asfalto, así que ya os podéis imaginar la diferencia respecto a cualquier otra carrera. Que si esquivando ramas de árboles por el suelo, algún que otro obstáculo. Incluso teníamos que saltar unos bloques de paja cada kilómetro, aproximadamente. Ha sido genial.

La verdad es que estaba algo nerviosa. No puedo evitarlo siempre que tengo una carrera. Pero hoy, si cabe, algo más. Supongo que el miedo a lo desconocido, jeje. Y el respeto a correr una carrera en la que suelen correr muchos federados. Y eso, la verdad, impone. Lo bueno, como siempre sucede cuando dan el pistoletazo de salida es que los nervios se quedan ahí, en la salida y comienza el momento de disfrutar.

Sobre la carrera he de decir que mi cuerpo llegaba hoy cansado al cross. Como sabéis, viernes, sábados y domingos me meto bastante caña. Concentro en muy pocos días el entrenamiento y eso, se nota. El viernes me hice un fartlek y el sábado tuvimos una sesión de entrenamiento muy muy especial a cargo de @261wm con Nuria Fernández, campeona de Europa en 1.500 y Vanessa Veiga, última ganadora de la Maratón de Madrid. Un auténtico lujo. Nos metieron caña -ya os daré más detalles en otro post-. Un rodaje suave y después técnica de carrera, vallas y un rodaje en progresión.

Vamos, que llegaba al cross de hoy con las piernas bastante cansadas. Aún así. y aunque sufriendo un poquillo me he metido toda la caña que he podido. Satisfecha: 6km en 00:26:21.

Ha sido también un día genial ya que, por fin, he podido conocer en persona a Mariate. Otra súpermamirunner que conocí hace ya unos cuantos meses a través de su blog: hablandodecorrer.wordpress.com Una inspiración para seguir corriendo cuando la casa, los niños y el trabajo te consumen toda la energía. Nos habíamos visto de pasada en Mapoma. Ella corría y yo estaba de espectadora. Fue una pasada, porque aún así, y sin habernos visto nunca, nos conocimos inmediatamente.

A las dos nos ha encantado el cross y nos hemos propuesto echarnos a las espaldas alguno más. Mariate me ha sugerido el Cross Ciudad de los Poetas, en la Dehesa de la Villa, en próximo 15 de diciembre. Espero poder correrlo y poder coincidir de nuevo con ella.

Después de lo vivido hoy, lo tengo claro. Habrá muchos más crosses.  #ponuncrossentuvida

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

2 Comments

  1. Hola!
    Me encantó veros, y yo también estoy con ganas de repetir la experiencia cross. Muy satisfactoria, pero es que vaya mañana de domingo preciosa para nuestro bautismo de fuego, no podemos quejarnos…Ya te mandaré la foto que tenemos juntas bajo el sol otoñal.
    Ahora con fuerza a empezar la semana. Y a pensar en el próximo!
    Besotes

    • Hola!!!
      La verdad es que fue una pasada. El ambiente fenomenal, el tiempo estupendo… qué más podíamos pedir?? Siii, encontrarnos, jajaja. Por fin, en Mapoma pasaste demasiado rápido como para darnos un par de besos, jeje.

      Tengo que ver el Cross Ciudad de los Poetas, lo tengo apuntado pero todavía no es seguro. Demasiados compromisos runners. Madre mía, no llego a todo, jajjaa.

      Mucho ánimo con la semana, por aquí ha empezado muy muy fuerte.

      Un besoteee

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