0

Del monoplaza, al biplaza. Ya no hay excusas para no correr en familia

remolquesPues sí. Ya no tengo excusas para no salir a correr en familia. A ver si así doy algo de utilidad a la que, sin duda, ha sido la peor inversión de mi vida: el remolque para correr con niño dentro.

Como sabéis, justo antes de enterarme de que estaba embarazada de Simón se me metió en la cabeza la idea de comprar una silla-carrito para poder salir a correr con Nicolás. Así pensaba que sería mucho más fácil entrenar y compaginar la vida familiar.

Lo compramos. Compramos un remolque de una plaza para salir a correr los tres. Pero ya embarazada de Simón, la verdad es que la pereza y el cansancio se apoderaron de mí y no he llegado a utilizarlo ni 10 veces.

Quiso la casualidad que la atleta Amaya Sanfabio y yo coincidiéramos en un evento y surgiera el tema de conversación. Ella tenía el mismo remolque que yo pero de dos plazas. Amaya ahora tiene sólo una niña y yo ya estoy con dos. El caso es que días después Amaya me llamó y decidimos hacer un intercambio de remolques. A ella le resultaría más cómodo salir con su pequeña, mientras que nosotros, si nos lo proponemos, podríamos salir los cuatro juntos a correr.

Así que en esas estamos. En ponernos manos a la obra y buscar la ocasión perfecta para hacerlo.

Es muy posible que sea este mismo domingo en la Casa de Campo donde mis queridos @Drinkinrunners estarán recogiendo alimentos para una gran causa #KmsXalimentos. Lo hicieron el año pasado con muchísimo éxito y este año repiten iniciativa. Y allí -si no surge ningún contratiempo de última hora- nos gustaría estar a la familia al completo. Remolque incluido. Ya os contaré la experiencia porque habrá que tirar mucho de brazos -unos 40kilos aprox.- y cruzar los dedos para que los niños aguanten y no se aburran a la primera de cambio.

En cualquier caso, te animo a que tú también te pases. Han quedado a las 9:30 en el Zoo. Tienes toda la información en su web o en su página de facebook.

Va gente súpermaja. Grandes runners y mejores personas.

Seguiremos informando.

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *