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#mujeresquecorren y tú, ¿a qué esperas?

El vienes pasado fue un día muy especial. De esos que se te graban en la memoria para toda la vida.

530663_610608828956023_319766252_nEse día, @cristinamitre -una gran apasionada del running y toda una experta en temas de belleza- organizó a través de twitter una quedada de #mujeresquecorren en El Retiro de Madrid. Y fue todo un éxito. Nos juntamos unas 70 mujeres de diferentes niveles pero con las mismas ganas e ilusión y las hermanas Sanfabio (@AmayaSanfabio y @TamaraSanfabio) nos enseñaron cómo estirar en condiciones, técnica de carrera y ejercicios de fuerza. Todo un lujo aprender de las mejores.

De izda a drcha Almudena, Belén, Cristina, Anabel, María, yo y Ana)

De izda a drcha Almudena, Belén, Cristina, Anabel, María, yo y Ana.

Allí, en El Retiro, por fin pude poner cara a algunas runners twitteras –María, Ana, Anabel, Almudena y Belén– a las que espero ver en carreras y entrenamientos. Y con las que espero seguir compartiendo experiencias a través de la red.

No estoy acostumbrada a correr y compartir experiencias de tú a tú con otras runners así que la iniciativa de Cristina me pareció estupenda.

En mi entorno más cercano no tengo ninguna amiga que le dé a la zapatilla como yo. Alguna compañera del trabajo corre algo pero en general, cuando hablo de los entrenos, de las carreras o de lo que sea relacionado con correr, mucha gente me mira como si estuviera un poco flipada.

Incluso mi marido, Tony (@Tonypo_sg), quien me inició en esto, a veces también lo piensa. Pero tengo la gran suerte de tenerle como entrenador, de poder comentarle mis sensaciones y de que vaya adaptando mi plan de entrenamiento.

18527_610609078955998_1774150078_nPero también me gusta compartir experiencias por la red. Intercambiar pareceres, información, consejos y sobre todo, ánimos. Porque a veces se hace duro sacar tiempo para correr con el trabajo, los niños, la familia y todo lo demás.

Así que gracias a todos y cada uno de los que formáis parte de esta gran familia de runners.

Nos vemos por los parques…

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

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