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Por fin… ya tengo zapatillas

Otras más, jaja.

Esto de correr es un vicio en todos los sentidos porque hace apenas cuatro meses me compré unas Nimbus 13 y he estado el último mes y medio buscando unas sustitutas para las Saucony, que ya están un poco desgastadas y rotas.

Estuvimos en el outlet de Asics en Las Rozas pero no hubo suerte. No tenían mi número. Así que mi gozo en un pozo. Tampoco tuve suerte en las rebajas ya que en algunas tiendas de running no suelen tener zapatillas de gama alta para mujeres. Una pena.

Hace 15 días, sin embargo, fuimos a una tienda de Carabanchel donde tienen 2×1 -pagas la de mayo precio- y te hacen un 40% si sólo compras un par de zapatillas. Vi las Triumph 9 pero no me acabé de decidir porque también vimos-Tony y yo- unas zapatillas más ligeras para hacer series.

Decidimos ir a casa y pensarlo bien. Buscar información sobre las zapatillas rápidas y cuando finalmente nos decidimos, ya no quedaban. Mi gozo en un pozo.

El caso es que ayer estaba cerca de la tienda y me picó la curiosidad. Hubo suerte: habían repuesto y tenían de nuevo las Triumph y las rápidas. Así que nos hemos acercado hoy y creo que hemos hecho una gran compra: Saucony Triumph 9 (140€) + Kinvara (90€) + Type A4 (110€). Con el 2×1 y el 40% de descuento nos ha salido la compra por algo menos de 200€, así que estamos bastante satisfechos.

Las Triumph 9 son las del medio y las Kinvara -que espero utilizar pronto en las series y en alguna carrera– son las naranjas. Las otras son las de Tony.

Dicen que es bueno tener un par de zapatillas para entrenar. Así que ya he cubierto en cupo durante unos cuantos meses.

Por lo pronto ya he estrenado hoy las Saucony. Sin embargo ha sido un día muy malo de rodaje. Creo que se me ha descalibrado el acelerómetro. Ha dejado de funcionar y la cinta del pecho no me ha medido bien las pulsaciones. A lo que se ha sumado que tras el rodaje largo del domingo, el cuerpo ha pinchado.

Mañana igual me acerco de nuevo al gimnasio y el jueves o viernes haré el primer fartlek de la temporada.

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

One Comment

  1. Para tres pares de zapatillas la verdad es que es un buen precio. Yo me compre unas vomero 7 de hombre, porque de mujer no habia de mi número. Que las gastes bien a gusto!

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