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A 10 días de volver a correr

Como sabéis, he comenzado a hacer algunos ejercicios en casa. La idea es recuperar algo de tono muscular y fortalecer la cintura y la espalda.

Sin embargo, no podré comenzar a correr hasta aproximadamente 10 días. Mi intención era salir incluso este fin de semana, pero mi gine y un traumatólogo deportivo me han dicho que lo mejor es que espere hasta haber cumplido un mes desde el parto. Así que les haremos caso no??

Además, tras el parto y tras dejar el Nolotil, comencé a sentir fuertes molestias en la espalda. Supongo que por el esfuerzo del parto me quedé algo contracturada, pero hasta que no dejé de tomar las pastillas ni me di cuenta.

Hace una semana fui al traumatólogo y me recetó un relajante muscular. Llevo un par de días sin tomarlo y parece que las molestias han desaparecido.

Aún así, tengo que coger fuerza en la espalda porque ando como el Jorobado de Notre Dame. Así que espero que los ejercicios que estoy realizando en casa me ayuden a mejorar la postura del cuerpo.

Estoy trabajando cintura, espalda, brazos y también algo de piernas. Ejercicios que espero que me ayuden a que la vuelta a correr no sea tan dura.

A día de hoy éstas son mis cifras:

Peso
57,5 kg en ayunas

Contorno
Brazo: 26 cm
Pecho: 87 cm
Cintura: 84 cm
Cadera: 98 cm
Pierna: 56 cm

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

2 Comments

    • bueno. a veces es cuestión de ponerse y tener mucha paciencia. los comienzos son bastante duros pero acabas enganchándote. así que anímate

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