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Toca andar y poco más

Ahora sí. He entrado en la recta final del embarazo. Semana 33. Mes y medio para salir de cuentas. Atrás quedan unos meses algo durillos.

Comencé con náuseas y mucho cansancio. Sin poder tomarme un solo respiro porque el pequeño Nicolás había comenzado a andar y requería mucha más atención. Psicológicamente fue también duro porque nueve meses cuando no estás al 100% se hacen bastante largos.

Sin embargo, gracias al apoyo de Tony, mi familia y la suya, todo ha sido más llevadero.

Realizar ejercicio también me ha servido de motivación. Pero ahora toca tomarse las cosas con más calma. El cuerpo me lo pide a gritos. Once kilitos más, que se dice pronto -y los que todavía me quedan- y un bichillo en mi interior que no para de moverse y darme patadas, algunas de lo más incómodas. Sobre todo las de las 2 de la madrugada. Además, Nicolás pide lo suyo, como es normal.

Así que he decidido aparcar cualquier ejercicio físico que no sea algún paseo que otro. Pero con tranquilidad ya que con el curro, Nicolás y las cosas de casa ando más que servida.

El 21 de mayo es la fecha que tenemos en mente en el calendario. Simón tiene la última palabra. Él decide cuándo quiere salir a conocernos. Aquí estaremos esperándole con los brazos abiertos.

Después tocará calzarse de nuevo las zapatillas. Pero eso es otra historia.

Elena Sanz Álvarez

Llevo corriendo desde 2005, el mismo año que conocí a mi pareja, hoy mi marido. Antes de conocer a Tony jamás pensé que correr pudiera convertirse en una de mis grandes aficiones. Porque los comienzos no fueron nada sencillos. Cuando tu cuerpo lleva demasiados años postrado en un sofá o en la silla de la oficina, poner un pie detrás del otro a cierta velocidad no resulta nada sencillo. Los primeros días, las primeras semanas, incluso los primeros meses, odiaba correr. Era una auténtica tortura y, las famosas endorfinas en raras ocasiones hacían acto de presencia. A pesar del sufrimiento, no tiré la toalla. Tenía un objetivo -perder algunos kilitos de más- y estaba dispuesta a conseguirlo. A mi lado tuve siempre a Tony. No solo me orientó en mis comienzos, aconsejándome, por ejemplo, que me apuntase a un gimnasio para preparar a mi cuerpo para el esfuerzo al que iba a someterle, sino que, ante mi frustración por no aguantar más de cinco minutos seguidos corriendo y la ausencia de pérdida de peso, me empujó a seguir adelante y a no tirar la toalla. Ha llovido mucho desde entonces y, desde hace casi diez años, nunca he dejado de calzarme unas zapatillas, excepto durante el parón forzado durante mi primer embarazo. Sin embargo, sí corrí lo que mi cuerpo y mi rodilla derecha me permitieron durante mi segundo embarazo. Hasta he corrido una maratón, a pesar de repetir hasta la saciedad que nunca -o al menos hasta que mis hijos no fueran mayores-, que nunca correría una. Hoy en día no concibo mi vida sin el running, sin unas zapatillas de correr, sin un rodaje por el parque. Corro por el simple placer de correr y por el subidón que me produce superarme a mí misma un poquito cada día. Ya no corro para perder peso, corro porque me niego a que el sedentarismo se apodere de nuevo de mí y porque cuando me calzo unas zapatillas me siento viva. Tengo dos hijos, trabajo y a mis días les faltan horas pero me organizo para poder salir a correr. No valen las excusas. Y a ti, ¿no te gustaría darle una oportunidad?

2 Comments

  1. Hola Elena, me alegra mucho encontrar a alguien que, como a mí, le cuesta dejar de correr aún estando embarazada. Creo que ya hace un año que nació tu pequeño pero quizás puedas darme algún consejo. Yo ahora estoy de 29 semanas y sigo corriendo unos 7km cuatro dias a la semana y 10km uno o dos días a la semana (según como me encuentro). La verdad que el tiempo no lo miro, bueno lo miro pero no me preocupa ni obsesiona…lo importante es que puedo seguir corriendo. Si no he entendido mal a partir de la semana 33 dejaste de correr…¿cómo supiste que era el momento? ¿Te encontrabas mal? Muchas veces me planteo dejar de correr pero cuando voy a correr me siento bien y animada, así que no encuentro el momento… Hay personas que no entienden que siga corriendo y me dicen que lo deje y que haga natación, pero ya hacía natación antes de quedarme embarazada, había días que hacia entrenos de velocidad y otros resistencia (1.500m-2.000m sin descanso) y ahora esto no lo puedo hacer por la respiración, me falta el aire, así que ir a nadar para pasearme por la piscina o hacer 50m y descansar…me aburre…
    ¿Qué me aconsejas ya que tu has pasado por esto? Mil gracias…

    • Hola Gema. Yo echè en falta la opinión de algún profesional. Generalmente no son.nada partidarios de que corramos.
      En mi caso se juntaron dos factores. Siempre que salía a correr me dolía la rodilla. Nunca antes me había pasado. Además llegó un momento en el que ya no me sentía cómoda corriendo. Me tiraba mucho la tripa y comenzaba a botar cuando corría. En ese momento decidí parar.
      Como tantas otras cosas de la maternidad supongo que lo intuirás y llegará el momentp en que sepas que tienes que dejarlo.
      Un abrazo y enhorabuena. Ser madre es la experiencia más maravillosa del mundo

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